El Gobierno boliviano reportó este martes que los bloqueos de carreteras iniciados por sectores afines a Evo Morales han generado pérdidas económicas superiores a los 1.000 millones de dólares en apenas 14 días, afectando gravemente al comercio, la producción y las exportaciones del país.

Desde el 2 de junio, diversas rutas estratégicas del país, especialmente en el Trópico de Cochabamba, han sido bloqueadas por simpatizantes del expresidente Evo Morales. La medida de presión busca forzar su habilitación como candidato para las elecciones generales de agosto, pese a que el Tribunal Supremo Electoral ya descartó esa posibilidad por razones legales.
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, informó que las pérdidas acumuladas superan los $us 1.000 millones, afectando sectores clave como la agroindustria, el transporte, el comercio exterior y el abastecimiento de combustibles. “Estas acciones están dañando profundamente la economía nacional y la estabilidad de miles de familias bolivianas”, declaró.
Empresarios como Osvaldo Barriga, presidente de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), advirtieron que la interrupción de las cadenas logísticas ha provocado la pérdida de mercados internacionales y una preocupante caída en el ingreso de divisas. “Las plantas procesadoras están paralizadas, y eso significa pérdida de empleos y de competitividad”, afirmó.
A pesar de que el denominado “Pacto de Unidad” evista anunció una “pausa humanitaria” en los bloqueos tras los enfrentamientos violentos en Llallagua, donde se registraron muertes de civiles y policías, los cortes de ruta persisten en varios puntos del país.


