En medio de la celebración por el aniversario de la zona San Pedro, dos reclusos extranjeros lograron escapar del penal homónimo en la madrugada del sábado 28 de junio, aprovechando el bullicio de la verbena y una aparente falla en los controles de seguridad.

La evasión fue protagonizada por Cirilo Reyna Herrera, ciudadano peruano de 23 años, y Jader Gilbert da Silva Gaspar, brasileño de 35, ambos detenidos por delitos vinculados al narcotráfico. Según las imágenes captadas por cámaras de seguridad, los internos utilizaron una cuerda artesanal, aparentemente confeccionada con retazos de ropa, para escalar el muro perimetral que da hacia la calle 20 de Octubre.
El escape se produjo mientras en las inmediaciones del penal se desarrollaba una verbena popular, lo que habría facilitado el sigiloso descenso de los reclusos sin ser detectados por el personal penitenciario. Testigos relataron que la cuerda aún colgaba del muro horas después del suceso, y que incluso se escuchó la caída de tejas durante la madrugada.
Tras confirmarse la fuga, la Policía Boliviana activó el denominado “Plan Z”, desplegando operativos de búsqueda en distintos puntos de La Paz y El Alto. Además, se emitió una alerta pública solicitando colaboración ciudadana para dar con el paradero de los prófugos, habilitando líneas telefónicas y canales digitales para recibir información confidencial.
Este incidente vuelve a poner en tela de juicio las condiciones de seguridad en los centros penitenciarios del país, especialmente en aquellos ubicados en zonas urbanas densamente pobladas. La fuga de Reyna Herrera y da Silva Gaspar no solo representa un riesgo para la seguridad ciudadana, sino que también evidencia la necesidad urgente de revisar los protocolos de vigilancia y control en las cárceles bolivianas.


