A menos de seis semanas de las elecciones generales en Bolivia, el Senado aún no ha tratado dos proyectos de ley fundamentales para el proceso electoral: la ley de preclusión y la del debate obligatorio entre candidatos. La falta de avance legislativo ha generado incertidumbre sobre las garantías institucionales del proceso democrático previsto para el 17 de agosto.

Ambas iniciativas fueron aprobadas por la Cámara de Diputados y remitidas al Senado hace semanas. La ley de preclusión busca modificar las normas electorales para reforzar la seguridad jurídica en cada etapa del proceso, mientras que la ley del debate obligatorio pretende institucionalizar encuentros públicos entre candidatos a cargos electivos.
Según legisladores del oficialismo y la oposición, el estancamiento responde a desacuerdos políticos y falta de voluntad para priorizar temas clave. La diputada Deysi Choque (MAS) atribuyó la demora a “personalismos” y a una “falta de compromiso con la institucionalidad democrática”.
La situación se complica aún más con la inminente llegada del receso legislativo, que podría ser aprobado este mismo viernes. De concretarse, dejaría sin tratamiento a ambas leyes en un momento crítico del calendario electoral. La senadora Lucy Escobar, por su parte, aseguró que la ley de preclusión aún está en revisión en la Comisión de Constitución y que no se está perjudicando el desarrollo del país.
Mientras tanto, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha reiterado la necesidad de contar con un marco legal claro y actualizado para garantizar la transparencia y legitimidad del proceso electoral. Con el tiempo en contra y el receso legislativo en puerta, el Senado enfrenta una decisión crucial que podría marcar el rumbo del proceso electoral boliviano.


