El fútbol boliviano está de luto tras la repentina muerte de José Eduardo Daza, un joven futbolista de 25 años, quien perdió la vida este viernes mientras participaba en una sesión de entrenamiento con el Club Nueva Santa Cruz.

José Eduardo Daza se encontraba a prueba en el Club Nueva Santa Cruz con la esperanza de ganarse un lugar en el plantel para el segundo semestre del año. Durante la práctica matutina, el jugador se desplomó inesperadamente en el campo de juego. Compañeros y personal del club intentaron reanimarlo de inmediato, pero sus esfuerzos fueron en vano. Posteriormente fue trasladado en busca de atención médica, sin que se pudiera salvar su vida.
El presidente del club, José Luis Céspedes, confirmó que Daza no formaba parte oficial del equipo, pero se le había brindado la oportunidad de entrenar con el grupo para evaluar su incorporación. “Es una pérdida muy dolorosa. José era un joven con muchas ganas de crecer en el fútbol”, expresó Céspedes visiblemente afectado.
El Club Nueva Santa Cruz participa actualmente en torneos locales y en la Copa Simón Bolívar, y ha suspendido sus actividades deportivas por duelo.
La muerte de José Eduardo Daza ha generado conmoción en la comunidad deportiva y ha reavivado el debate sobre la importancia de los controles médicos rigurosos en el deporte competitivo. Mientras se esperan los resultados oficiales de la autopsia, clubes y federaciones han comenzado a revisar sus protocolos de salud para evitar que tragedias como esta se repitan.


