Tras una reunión clave con la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), los panificadores artesanales del país aseguraron la continuidad del precio del pan de batalla a 0,50 bolivianos, gracias a un nuevo acuerdo que garantiza el suministro diario de harina subvencionada.

La Confederación Nacional de Panificadores Artesanos de Bolivia (Conapaabol) confirmó que, a partir de este jueves, recibirán 10.000 bolsas diarias de 50 kilos de harina subsidiada por parte de Emapa. Esta medida busca estabilizar la producción del pan de batalla, alimento básico en la dieta de millones de bolivianos.
Rubén Ríos, presidente de Conapaabol, explicó que existía preocupación en el sector por una posible interrupción en la distribución del insumo, pero tras la aclaración de la estatal, los dirigentes se mostraron conformes y comprometidos a mantener el abastecimiento. “Nos vamos satisfechos a seguir trabajando para garantizar el pan de cada día”, declaró Ríos.
Por su parte, el gerente general de Emapa, Franklin Flores, detalló que la empresa prevé entregar un total de 2,4 millones de bolsas de harina durante 2025. Hasta la fecha, ya se han distribuido 912.000 bolsas. Flores reconoció que los bloqueos registrados en junio afectaron la logística, especialmente en La Paz, pero aseguró que el suministro ha sido restablecido.
“Son volúmenes importantes que requieren una logística compleja. Afortunadamente, los proveedores ya están entregando con normalidad”, afirmó el gerente.
Este acuerdo representa un alivio para las familias bolivianas, que podrán seguir accediendo al pan de batalla a un precio accesible. La coordinación entre el Estado y los panificadores refuerza la seguridad alimentaria en un contexto económico desafiante, y demuestra la importancia de las políticas de subsidio para mantener la estabilidad de productos esenciales.


