Bolivia celebra con orgullo el ascenso meteórico de Francielly Ruiz, una joven atleta de Santa Cruz que ha logrado posicionarse como la número uno del mundo en Jiu-Jitsu infantil, tras su destacada participación en el torneo South American Kids 2025, realizado en Brasil.

Con apenas 11 años, Francielly ha acumulado ya 12 medallas de oro en competencias internacionales, consolidando una trayectoria marcada por la disciplina, el talento y una determinación inquebrantable. Su más reciente victoria en Río de Janeiro no solo le otorgó un nuevo título, sino que también la catapultó al primer lugar del ranking de la International Brazilian Jiu-Jitsu Federation (IBJJF) en su categoría.
“Es un honor llevar el nombre de Bolivia a lo más alto”, expresó la joven en un emotivo mensaje difundido en redes sociales, donde también animó a otros niños a no rendirse: “Sigan con sus sueños, no desistan, van a llegar muy lejos”.
Desde la Asociación Boliviana de Jiu-Jitsu, se destacó el impacto de Francielly como referente para las nuevas generaciones. Su ascenso al cinturón amarillo y su dominio técnico en el tatami han sido reconocidos como excepcionales para su edad, y ya se perfila como una futura estrella del deporte a nivel global.
Actualmente, Francielly se prepara para su próximo gran desafío: el Mundial Infantil de Jiu-Jitsu en Las Vegas, que se celebrará en agosto. Su participación genera altas expectativas, no solo por su nivel competitivo, sino por el símbolo de inspiración que representa para miles de jóvenes deportistas bolivianos.
Francielly Ruiz no es solo una campeona; es un símbolo de esperanza, esfuerzo y superación. Su historia demuestra que con pasión y constancia, los sueños pueden trascender fronteras. Bolivia tiene en ella no solo a una atleta de élite, sino a una embajadora del espíritu deportivo nacional.


