Aunque parezca intangible, cada clic en internet tiene un costo ambiental que va más allá de la energía: también implica un alto consumo de agua. Según expertos, los centros de datos que sostienen la infraestructura digital global pueden llegar a utilizar entre 1 y 5 millones de litros de agua al día para mantener sus servidores en funcionamiento.

Este fenómeno, conocido como “huella hídrica digital”, ha comenzado a generar preocupación entre ambientalistas y comunidades locales, especialmente en regiones donde el agua es un recurso escaso. El agua se utiliza principalmente para enfriar los servidores que procesan y almacenan datos de millones de usuarios en todo el mundo. Sin estos sistemas de enfriamiento, los equipos podrían sobrecalentarse y fallar.
Carlos Draugialis Pessoa, docente de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), explicó que “cada servidor genera calor por la resistencia eléctrica de sus componentes. Para evitar daños, se emplean sistemas de enfriamiento que, en muchos casos, utilizan agua fría que luego se evapora al absorber el calor”.
El impacto es más grande de lo que parece. Por ejemplo, generar un texto de apenas 100 palabras con inteligencia artificial puede requerir hasta medio litro de agua. Si se considera la cantidad de búsquedas, correos, videos y mensajes que se generan cada segundo, el volumen total de agua utilizada diariamente por la infraestructura digital es alarmante.
Empresas como Google, Microsoft y Amazon, que operan gigantescos centros de datos, han sido señaladas por su alto consumo hídrico. En lugares como The Dalles, Oregón (EE.UU.), donde Google tiene uno de sus centros, las comunidades locales han expresado su preocupación por el uso intensivo de agua en temporadas de calor extremo.


