El país acumula una deuda externa de más de \$us 13.800 millones, lo que representa un desafío histórico para el actual y próximo gobierno. Economistas advierten sobre una posible crisis multidimensional.

Bolivia enfrenta el nivel más alto de deuda externa en los últimos 25 años, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB). A junio de 2025, el endeudamiento externo de mediano y largo plazo alcanzó los \$us 13.805 millones, marcando un incremento del 3% respecto a diciembre de 2024 y un aumento de \$us 441 millones en comparación con junio del año pasado.
Este crecimiento sostenido preocupa a expertos como Fernando Romero, economista e investigador, quien advierte que el país podría estar al borde de una “crisis multidimensional”. Romero señala que, aunque el indicador de solvencia (deuda externa/PIB) bajó del 28,4% al 25%, esta aparente mejora es engañosa, ya que se debe al aumento del PIB nominal por factores inflacionarios, no a una reducción de la deuda.
La estructura de la deuda está dominada por préstamos (86,6%), principalmente de organismos multilaterales como el BID, CAF y el Banco Mundial, además de acreedores bilaterales como China. Los títulos de deuda representan el 13,4% restante. A junio de este año, Bolivia ya ha pagado \$us 763,8 millones, pero se estima que el total anual podría superar los \$us 1.860 millones.
El Gobierno responsabiliza a la Asamblea Legislativa por no aprobar nuevos créditos externos, lo que ha limitado el acceso a financiamiento y ha intensificado la dependencia de préstamos internacionales. Esta situación plantea un serio dilema para la gestión actual y la próxima administración, que deberá enfrentar pagos crecientes en un contexto de baja liquidez y presión fiscal.


