A tres días de las elecciones generales del 17 de agosto, el presidente Luis Arce sostuvo una reunión clave con las misiones de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE), en la que reafirmó su compromiso de entregar el mando de forma democrática al próximo gobierno electo.

El encuentro se llevó a cabo en la Casa Grande del Pueblo, con la presencia de la canciller Celinda Sosa y el jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, Juan Fernando Cristo Bustos. Arce expresó que su administración, elegida por voto popular en 2020, ha defendido la democracia frente a diversos desafíos y que ahora corresponde garantizar una transición pacífica y legítima.
“Nos comprometemos a asegurar una transición democrática hacia el próximo gobierno, que también será elegido a través del voto popular”, publicó el mandatario en sus redes sociales, exhortando a la ciudadanía a participar en las elecciones con patriotismo y responsabilidad.
La reunión se da en un contexto marcado por tensiones políticas y una crisis económica que ha generado preocupación en distintos sectores. Sin embargo, el gobierno boliviano ha destacado la presencia de 89 observadores internacionales de 19 países como garantía de transparencia en el proceso electoral.
Además del compromiso político, el gobierno ha desplegado miles de efectivos policiales para custodiar el material electoral y asegurar el orden durante la jornada. La distribución de papeletas y actas comenzó en La Paz y continuará en otras regiones del país, mientras más de siete millones de ciudadanos están habilitados para votar, incluyendo bolivianos en el exterior.
La OEA y la UE emitirán un informe preliminar tras la jornada electoral y uno final en los días posteriores, lo que contribuirá a validar el proceso ante la comunidad internacional.


