El Ministerio Público reabrió una investigación contra Rafael Arce Mosqueira, hijo menor del presidente Luis Arce, por presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y evasión tributaria por la adquisición de un terreno en Santa Cruz. La Fiscalía activó una alerta migratoria para evitar su salida del país.

La investigación se centra en la supuesta compra irregular de un terreno productivo de más de 2.100 hectáreas en Santa Cruz, conocido como «Adán y Eva». El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó que se solicitó información a la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), entidades bancarias y la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) para esclarecer los hechos.
La medida fue anunciada por el fiscal general Roger Mariaca, quien explicó que la investigación se encuentra en etapa preliminar y que se han solicitado informes a la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), entidades bancarias y la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT), el fin de la indagación es esclarecer si hubo enriquecimiento ilícito y evasión tributaria en la operación inmobiliaria.
El caso, que había sido archivado, se reabrió gracias a nuevas pruebas presentadas por el diputado Héctor Arce. Según la denuncia, Rafael Arce habría adquirido la propiedad por un valor declarado de $us 3.3 millones, aunque su costo real superaría los $us 5 millones. Además, se sospecha que se realizaron trámites irregulares ante la ABT para legalizar el predio y ampliar los desmontes de manera acelerada.
Otro punto de la investigación es la capacidad financiera de Rafael Arce y su hermana, Camila Arce. Se reveló que ambos habrían accedido a seis créditos del Banco Ganadero por un total de 63.1 millones de bolivianos, lo que genera dudas sobre su solvencia, dada su edad y la falta de un historial empresarial consolidado.


