En un acto multitudinario en El Alto, Edman Lara, candidato a la vicepresidencia por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), desató la euforia de sus seguidores con un discurso cargado de advertencias a sus rivales políticos y promesas de transformación para Bolivia. El evento, marcado por la espontaneidad y el fervor juvenil, consolidó su imagen como figura disruptiva en el escenario electoral.

Sin logística ni seguridad, pero con una multitud encendida, el capitán Edman Lara fue recibido en uno de los miradores de El Alto por cientos de jóvenes que lo aclamaron como “la garantía del cambio”. El evento, convocado a través de redes sociales, se convirtió en una muestra de fuerza del binomio Paz–Lara, que recientemente sorprendió al imponerse en la primera vuelta electoral y ahora se prepara para enfrentar a Jorge Quiroga y Juan Pablo Velasco en el balotaje del 19 de octubre.
Durante su intervención, Lara lanzó duras advertencias a sus contrincantes. “Si Rodrigo Paz no cumple, yo lo enfrento. No voy a engañar a la gente”, afirmó, dejando claro que su rol no será decorativo en caso de llegar al poder. También arremetió contra los legisladores electos, exigiendo lealtad al pueblo y advirtiendo que “así como los estamos subiendo, los bajamos”.
El discurso también incluyó críticas a los medios de comunicación, a quienes acusó de excluirlo de los debates y entrevistas. Sin embargo, defendió a los trabajadores de prensa, señalando que los responsables son los directores y jefes de redacción.
Por otra parte, Rodrigo Paz, su compañero de fórmula, ha reforzado el mensaje de unidad y esperanza, proponiendo una “revolución del conocimiento” como motor de desarrollo. Ambos candidatos han prometido créditos para jóvenes emprendedores, un bono de jubilación y medidas para combatir la corrupción estatal.


