En una conferencia de prensa realizada este viernes, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, reveló que organizaciones criminales internacionales buscan asentarse en Bolivia tras la fuga del narcotraficante Sebastián Marset, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en Santa Cruz.

Ríos explicó que los recientes crímenes, como el triple asesinato en el barrio Petrolero Norte y el doble homicidio en la zona norte de Santa Cruz, podrían estar relacionados con ajustes de cuentas entre organizaciones criminales.
Dos de las víctimas fueron identificadas como ciudadanos europeos: Nazapebckn Lazarevski, de Bulgaria, y Dejic Miljan, de Serbia, lo que refuerza la hipótesis de una conexión internacional.
El ministro aseguró que el Gobierno está coordinando acciones con países de la región y de Europa, especialmente con Serbia, para intercambiar información sobre los hechos violentos y los posibles vínculos de las víctimas con redes transnacionales. Además, anunció un plan integral de seguridad que incluye patrullajes intensivos en puntos estratégicos, refuerzo del control migratorio, operativos especiales de la FELCN y colaboración con Interpol.
Ríos también se refirió a las amenazas recibidas por fiscales que investigan estos casos, calificándolas como intentos de intimidación por parte de las mafias. “No vamos a escatimar esfuerzos para desarticular estas organizaciones”, afirmó.
La advertencia del Gobierno sobre el ingreso de mafias europeas a Bolivia pone en evidencia la vulnerabilidad del país frente al crimen organizado internacional, y plantea el reto urgente de fortalecer la seguridad y la cooperación internacional para evitar que el narcotráfico se afiance en territorio nacional.


