El exministro de Gobierno, Arturo Murillo, volvió al país tras cumplir condena en Estados Unidos y aprovechó su aparición pública para emitir una polémica declaración contra el Movimiento al Socialismo (MAS).

Este viernes, Arturo Murillo reapareció en La Paz en medio de un proceso judicial por presunta corrupción en la compra de gases lacrimógenos durante su gestión como ministro. Al ser retirado de una audiencia suspendida por el caso “gases Brasil”, Murillo declaró ante los medios: “Feliz de estar en Bolivia para ver el entierro del MAS”, generando revuelo político y mediático.
Murillo fue deportado desde Estados Unidos, donde cumplió una condena por lavado de dinero vinculado al mismo caso. En Bolivia, enfrenta múltiples procesos judiciales, incluyendo dos sentencias por irregularidades en la adquisición de material antidisturbios, además de cerca de 20 causas pendientes.
La audiencia cautelar programada para este viernes fue suspendida y reprogramada para el sábado, debido a observaciones de la defensa sobre la imputación formal presentada por el Ministerio Público. El procurador general del Estado, Ricardo Condori, aseguró que existen pruebas sólidas que demuestran el sobreprecio en las compras realizadas durante la gestión de Murillo.
El exministro fue trasladado nuevamente a celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), mientras se espera el desarrollo de nuevas audiencias en los próximos días.
El retorno de Arturo Murillo a Bolivia no solo marca un nuevo capítulo en sus procesos judiciales, sino también reaviva la polarización política en el país. Su declaración contra el MAS, en medio de un contexto judicial delicado, anticipa una etapa de alta tensión entre actores políticos y judiciales, mientras la ciudadanía observa con atención el desenlace de uno de los casos más emblemáticos de presunta corrupción en la historia reciente.


