La Iglesia Lakepointe en Rockwall, Texas, fue el escenario de un extraordinario evento de fe este pasado domingo, donde un total de 682 personas realizaron su bautismo, superando las expectativas y llenando los múltiples campus de la congregación en lo que su pastor principal describió como un «huracán de gracia».

El evento, fue calificado como un avivamiento sin precedentes por la comunidad. El pastor principal, Josh Howerton, compartió en redes sociales el impacto de la jornada: «Nunca había visto algo como hoy. Las escaleras estaban llenas de gente con Biblias en el regazo porque los asientos estaban llenos. Casi 700 personas se bautizaron este fin de semana».
La masiva respuesta de los feligreses y visitantes excedió la cifra inicial de inscritos. Aunque más de 500 personas se habían anotado previamente en los diferentes campus de la iglesia, cerca de 100 personas más se sumaron de manera espontánea en el momento, demostrando una convicción inmediata y un fuerte «mover del Espíritu» entre los asistentes.
Los testimonios de los presentes reflejaron la emoción colectiva. Una asistente, Mandy Hesker, comentó que «adorar hoy sentada en las escaleras del santuario, con mi gente, fue una de las mejores experiencias que he vivido». Las redes sociales de la iglesia se hicieron eco del acontecimiento con el mensaje: «Cada número tiene un nombre. Cada nombre tiene una historia», subrayando que, más allá de la magnitud del número, se celebraba la transformación individual.
El pastor Howerton atribuyó este tipo de respuesta a la oración ferviente, una predicación enfocada en Jesucristo y una comunidad con las puertas abiertas para todos aquellos que buscan un nuevo inicio espiritual.


