El Congreso brasileño aprobó una ley pionera que penaliza actos de cristofobia, incluyendo la utilización de imágenes religiosas en contextos considerados ofensivos, como las representaciones de Jesús en celebraciones carnavalescas.

La nueva legislación, impulsada por sectores conservadores y religiosos, busca proteger los símbolos del cristianismo frente a lo que consideran una creciente ola de burlas y ataques en espacios públicos. La norma establece sanciones para quienes promuevan discursos de odio o realicen representaciones que ridiculicen figuras sagradas, especialmente durante eventos masivos como el Carnaval.
Uno de los puntos más controvertidos de la ley es la prohibición explícita de utilizar la imagen de Jesucristo en desfiles carnavalescos, una práctica que en años anteriores generó polémica por su tratamiento satírico o irreverente. Los legisladores que respaldaron la medida argumentan que se trata de una defensa legítima de la libertad religiosa y del respeto a las creencias de millones de brasileños.
La ley también contempla multas y penas de prisión para quienes incurran en actos considerados como cristofobia, término que se refiere a la discriminación o desprecio hacia personas por su fe cristiana. Organizaciones de derechos humanos y sectores artísticos han expresado preocupación por el alcance de la norma, advirtiendo que podría limitar la libertad de expresión y abrir la puerta a la censura cultural.


