La inflación acumulada en Bolivia alcanzó el 18,33% al cierre de septiembre de 2025, reflejando el impacto de la crisis económica, la escasez de combustibles y los problemas de abastecimiento que afectan al país.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,20% en septiembre, marcando el tercer mes consecutivo de desaceleración. Sin embargo, el dato acumulado de 18,33% representa un salto significativo respecto al mismo periodo de 2024, cuando la inflación era de apenas 5,53%.
Este incremento se da en un contexto de crisis económica, caracterizado por la escasez de combustibles, déficit de divisas y caída de la producción interna. Estos factores han elevado los costos de transporte y alimentos, presionando los precios en todo el país. Además, los bloqueos políticos registrados en los últimos meses han interrumpido la cadena de suministros, agravando la situación.
Entre los productos que más subieron en septiembre figuran la carne de res, el tomate y el almuerzo en restaurantes. En contraste, la cebolla, la papa y los huevos mostraron una baja en sus precios. Las divisiones con mayor aporte al índice inflacionario fueron bebidas alcohólicas y tabaco (1,31%), vivienda y servicios básicos (1,08%) y alimentos fuera del hogar (0,84%).
A nivel regional, Trinidad lideró el incremento mensual con 1,05%, seguida por Potosí (0,73%) y Oruro (0,55%). En cambio, la conurbación de La Paz apenas reportó un alza de 0,07%, lo que evidencia disparidades en el comportamiento de precios según la zona geográfica.


