El gobernador de Santa Cruz se instaló en la propiedad Patujú, tomada por 200 personas, y exigió acción inmediata de la Policía tras el secuestro del dueño y sus trabajadores.

En un hecho que ha sacudido al departamento de Santa Cruz, el gobernador Luis Fernando Camacho se trasladó este viernes a la propiedad privada Patujú, ubicada en el municipio de Montero, luego de que fuera avasallada por aproximadamente 200 personas encapuchadas. El grupo ingresó violentamente al predio a las 6:00 de la mañana, portando palos y piedras, y procedió a secuestrar al propietario junto a varios trabajadores. Aunque el dueño logró escapar horas después, el incidente generó una fuerte reacción de las autoridades regionales.
Camacho llegó al lugar acompañado por una comitiva compuesta por el asambleísta Zvonko Matković, el alcalde de Montero Regys Medina y líderes cívicos como Stello Cochamanidis, Agustín Zambrana y Dino Franco. La visita tenía como objetivo verificar la situación en el terreno y exigir la intervención de la Policía Nacional. “No nos vamos a mover hasta que la Policía haga su trabajo y garantice la seguridad de los trabajadores”, declaró el gobernador, en medio de un ambiente tenso y de alta preocupación por la falta de respuesta estatal.
Durante la inspección, la comitiva fue atacada por los avasalladores, según denunció el vicepresidente cívico Agustín Zambrana. Este hecho agravó aún más la crisis, evidenciando el nivel de violencia que se vive en el predio. Las autoridades locales han exigido al Gobierno central que tome cartas en el asunto y restablezca el orden en la zona, señalando que la situación pone en riesgo no solo la propiedad privada, sino también la integridad física de los ciudadanos.


