La empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó este martes que no puede garantizar el suministro de combustible al 100% en el país debido a dificultades en la importación de hidrocarburos, provocadas por la falta de divisas. Aunque se han tomado medidas para mitigar el impacto, la normalización del abastecimiento está condicionada a que el Banco Central de Bolivia libere los recursos necesarios.

Según declaraciones del presidente de YPFB, Armin Dorgathen, la situación se ha agravado en los últimos días, especialmente en regiones como Santa Cruz, donde se han reportado largas filas en estaciones de servicio. Dorgathen explicó que la empresa está trabajando para estabilizar la distribución y que se espera una mejora progresiva en el transcurso de la semana, siempre que se garantice el acceso a dólares para continuar con las compras internacionales de combustibles.
El ejecutivo también señaló que YPFB ha mantenido reuniones con autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas para coordinar la liberación de divisas. “Estamos haciendo todos los esfuerzos para que el abastecimiento se normalice hasta el viernes. Pero esto depende de que se nos otorguen los recursos necesarios para importar”, afirmó.
Mientras tanto, sectores del transporte y la agroindustria han expresado su preocupación por el impacto que esta escasez podría tener en sus operaciones. Algunos gremios han solicitado al Gobierno medidas urgentes para evitar una paralización de actividades productivas.
La conclusión es clara: la provisión de combustibles en Bolivia atraviesa una etapa crítica, y su resolución está directamente ligada a la disponibilidad de divisas. Si el Banco Central logra liberar los recursos esta semana, YPFB podría estabilizar el suministro antes del fin de semana. De lo contrario, el país podría enfrentar mayores complicaciones logísticas y económicas.


