En medio de una creciente tensión política, el presidente de Bolivia, Luis Arce, denunció públicamente que un grupo de diputados, incluidos algunos del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), estaría intentando perpetrar un “golpe a la democracia” al obstaculizar el tratamiento de leyes clave en la Asamblea Legislativa. La acusación se produce tras el rechazo de la Cámara de Diputados a debatir el proyecto de ley del Presupuesto General del Estado 2025, lo que ha generado preocupación sobre la estabilidad institucional del país.

Durante un acto oficial en La Paz, Arce señaló que “hay diputados que están saboteando el trabajo legislativo, impidiendo que se aprueben normas fundamentales para el desarrollo económico y social del país”. El mandatario lamentó que incluso legisladores del MAS, afines al expresidente Evo Morales, se sumen a esta estrategia de bloqueo, lo que evidencia una fractura interna en el partido de gobierno.
La controversia se intensificó luego de que la Cámara Baja devolviera el proyecto de presupuesto al Ejecutivo sin siquiera abrir el debate, una medida que Arce calificó como “una acción deliberada para paralizar al Estado”. Según el presidente, esta actitud pone en riesgo la ejecución de obras públicas, el pago de salarios y la atención a sectores vulnerables, al no contar con un marco legal que respalde el gasto público.
Por su parte, los diputados críticos argumentan que el presupuesto presentado por el Ejecutivo carece de transparencia y no contempla adecuadamente las necesidades regionales. Algunos legisladores del ala “evista” del MAS han acusado al gobierno de actuar de forma autoritaria y de no escuchar las demandas populares.


