En un giro histórico hacia la desescalada del conflicto en Gaza, Israel y el grupo islamista Hamás firmaron este jueves 9 de octubre el primer acuerdo de alto el fuego desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. El pacto, negociado en Egipto con la mediación de Catar, Turquía y Estados Unidos, marca el inicio de una fase de distensión que podría abrir la puerta a una paz duradera en la región.

La primera fase del acuerdo contempla la liberación de hasta 48 rehenes israelíes, de los cuales se estima que 20 siguen con vida, a cambio de la excarcelación de aproximadamente 2.000 prisioneros palestinos, incluidos 250 condenados a cadena perpetua. Este intercambio se realizará en un plazo de 72 horas tras la implementación del alto el fuego, que aún debe ser ratificado por el gabinete del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Además, el acuerdo prevé el retiro programado de las tropas israelíes hacia una línea de seguridad conocida como “línea amarilla”, lo que permitirá el ingreso de ayuda humanitaria masiva a la Franja de Gaza. Se estima que al menos 400 camiones diarios ingresarán durante los primeros cinco días, en respuesta a la grave crisis alimentaria que afecta a la población gazatí.
La firma del acuerdo fue recibida con júbilo tanto en Tel Aviv como en Gaza. En la Plaza de los Rehenes, familias israelíes celebraron la posibilidad de reencontrarse con sus seres queridos, mientras que en Jan Yunis, al sur de Gaza, cientos de palestinos salieron a las calles para festejar el anuncio, pese al dolor acumulado por años de guerra.


