El estudio elaborado por la iniciativa de «Lista de Acceso a la Biblia», identifica a lo países donde obtener una biblia representa un desafío considerable, el informe analiza 88 naciones y clasifica a 15 de ellas con restricciones extremas y a otros 18 con restricciones severas.

Entre los países con mayores obstáculos figuran Somalia, Afganistán, Yemen, Corea del Norte y Mauritania. En estos territorios, la posesión, impresión o distribución de Biblias está prohibida por ley, y los creyentes enfrentan persecución, violencia o incluso penas de muerte por practicar su fe. Somalia encabeza la lista, donde el acceso a la Biblia está completamente vetado bajo una interpretación estricta de la ley islámica. La pobreza extrema y la inseguridad alimentaria agravan aún más la situación.
Afganistán, gobernado por el régimen talibán desde 2021, ocupa el segundo lugar. La comunidad cristiana, que representa apenas el 0,02% de la población, vive en la clandestinidad. Incluso el acceso digital a las Escrituras está bloqueado, y leer la Biblia en un teléfono móvil puede poner en riesgo la vida del creyente.
Yemen, Corea del Norte y Mauritania completan los cinco primeros puestos. En estos países, el cristianismo es considerado una amenaza ideológica o una forma de apostasía, lo que conlleva castigos severos. Eritrea, Libia, Argelia, Irán y Turkmenistán también figuran en el top 10 de naciones con restricciones extremas.
El informe también señala que, incluso en países con mayoría cristiana como Brasil y Armenia, existen obstáculos económicos y logísticos que dificultan el acceso a la Biblia. En Brasil, por ejemplo, la pobreza extrema y los altos impuestos encarecen los materiales impresos, mientras que en Armenia la limitada infraestructura eclesiástica restringe su distribución.


