En una medida sin precedentes, el presidente Donald Trump solicitó al Congreso de Estados Unidos que apruebe una declaración formal de guerra contra los cárteles de la droga que han sido designados como organizaciones terroristas. La petición se enmarca en una escalada de operaciones militares que el gobierno ha venido ejecutando en el Caribe y el Pacífico oriental desde septiembre.

Según reportes de CNN en Español, Trump argumentó que los cárteles representan una amenaza directa a la seguridad nacional, al estar involucrados en el tráfico de fentanilo, cocaína y otras sustancias que han provocado miles de muertes en territorio estadounidense. En su mensaje, el mandatario afirmó que “los narcotraficantes son enemigos del pueblo estadounidense y deben ser tratados como combatientes ilegales”.
La solicitud presidencial llega tras una serie de ataques a embarcaciones sospechosas en aguas internacionales, que han dejado varios muertos y generado controversia sobre la legalidad de las acciones. El Departamento de Defensa ha respaldado la iniciativa, señalando que se trata de una estrategia para desmantelar redes criminales que operan con impunidad en zonas marítimas.
Sin embargo, la propuesta ha generado divisiones en el Congreso. Mientras legisladores republicanos apoyan la medida como parte de una política de mano dura, sectores demócratas advierten sobre los riesgos de militarizar la lucha antidrogas y de involucrarse en conflictos sin fronteras claras ni respaldo internacional.
Expertos en derecho internacional también han expresado preocupación por las implicaciones legales de declarar guerra a actores no estatales, especialmente cuando las operaciones se extienden a países soberanos sin su consentimiento explícito.


