La Cámara de Diputados aprueba ley excepcional, en una sesión marcada por el debate sobre la crisis energética, que autoriza temporalmente la importación privada de combustibles líquidos, dicha medida busca aliviar la presión sobre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que ha enfrentado dificultades para garantizar el suministro regular de gasolina y diésel en distintas regiones del país.

Durante el debate legislativo, varios diputados señalaron que la ley responde a una situación de emergencia, pero advirtieron que no debe convertirse en una política permanente.
Empresas privadas podrán importar combustibles bajo supervisión estatal, cumpliendo requisitos técnicos y ambientales definidos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). «Esta es una solución temporal para un problema urgente, no una privatización encubierta», afirmó uno de los legisladores del oficialismo.
El objetivo es diversificar las fuentes de abastecimiento y evitar interrupciones en sectores productivos y de transporte. Representantes de la oposición cuestionaron la falta de planificación energética del Gobierno y exigieron garantías para evitar especulación de precios, pidiendo que se establezca un mecanismo de control para asegurar que los combustibles importados cumplan con estándares de calidad y seguridad.
El Ministerio de Hidrocarburos expresó su respaldo a la medida y anunció que se coordinará con actores privados para facilitar el proceso de importación, priorizando zonas con mayor demanda y menor cobertura logística.


