La divisa estadounidense ha comenzado a mostrar signos de estabilidad y un ligero descenso en el mercado paralelo boliviano, cotizando actualmente en un rango de Bs 11,30 a Bs 12,50. Esta moderación se produce tras un periodo de meses de intensa volatilidad, donde el precio informal del dólar llegó a alcanzar picos de hasta Bs 20, y coincide con las gestiones diplomáticas del presidente electo, Rodrigo Paz, en Estados Unidos para asegurar el flujo de divisas y financiamiento externo.

La cotización del dólar en el circuito informal ha marcado una tendencia descendente, aliviando la presión que se vivió durante gran parte del año. En las calles, la divisa se ofrece alrededor de los Bs 11,30, mientras que las plataformas de comercio digital registran transacciones que oscilan entre Bs 11,97 y Bs 12,50. Estas cifras representan un claro contraste con la escasez y la especulación que llevaron el precio a valores de entre Bs 18 y Bs 20.
Bolivia atraviesa una crisis de divisas desde hace más de un año, caracterizada por la falta de dólares en el sistema bancario formal (donde el tipo de cambio oficial se mantiene fijo en Bs 6,96), lo que generó restricciones para importadores y afectó el suministro de combustibles, provocando largas filas y dificultades en la cadena productiva y de transporte.
Si bien la baja del dólar paralelo es interpretada por los analistas económicos como una señal de alivio para la economía, también se emiten advertencias, los expertos coinciden en que la estabilidad de la divisa a largo plazo dependerá críticamente de la recuperación efectiva del flujo de divisas hacia el país y de las políticas económicas que implemente la nueva administración para restablecer la confianza en el sistema financiero.


