Durante un evento de campaña en la localidad de Osorno, el candidato presidencial de Chile del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, prometió el cierre de la frontera con Bolivia si resulta electo, con el objetivo de detener el ingreso de vehículos robados chilenos.

Kaiser fue más allá al lanzar una amenaza directa contra la sede de gobierno boliviana: «Vamos a cerrar la frontera con Bolivia, se acabó el chistecito de Bolivia. En Bolivia no van a volver a rematar nunca más un auto chileno, nunca más y si lo vuelven a hacer, si nos vuelven a humillar de esa manera, les puedo asegurar que en La Paz lo van a pasar muy mal y le van a tener que cambiar el nombre de la capital porque La Paz no va a ser», declaró.
Esta no es la primera vez que el político chileno se pronuncia en términos confrontacionales sobre Bolivia. Anteriormente, había advertido al recién electo presidente boliviano, Rodrigo Paz, que si no colaboraba en la «reconducción de los extranjeros» que se encuentran en Chile, procedería al cierre de la frontera.
Las declaraciones han generado reacciones en la política chilena. Manuel José Ossandón, excandidato presidencial y militante de Renovación Nacional, calificó a Kaiser como una persona que habla una «cantidad de estupideces» y que actúa de manera «fanática e irresponsable».
Ossandón destacó que, por el contrario, lo que se debe buscar es la integración con Bolivia, a la que consideró un «país hermano», e intentó explicar a Kaiser el contexto de los «autos chutos» (vehículos indocumentados) que ingresan de forma irregular a Bolivia debido a los altos impuestos, y que no todos son robados.


