Una serie de incursiones violentas perpetradas por presuntos pastores Fulani ha cobrado la vida de al menos 15 cristianos en los estados de Plateau y Nasarawa, en Nigeria. Según reportes de líderes locales, las víctimas fueron atacadas mientras dormían en sus hogares durante la madrugada, en una nueva escalada de violencia que expone la vulnerabilidad de las comunidades cristianas en el país.

La ola de agresiones ocurrió entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre, concentrándose en ataques coordinados atribuidos a pastores Fulani. Los incidentes más mortales se registraron en el estado de Plateau, donde 13 cristianos fueron asesinados en las áreas de Riyom y Mangu, conforme a los informes.
En el estado de Nasarawa, específicamente en la villa de Sarkin Noma, el patrón de ataque fue similar: hombres armados Fulani irrumpieron en las casas matando a dos cristianos y secuestrando a un tercero, sorprendiendo a las víctimas mientras dormían. En Kubon (Mangu), el agricultor cristiano Bitrus Dakwan fue ultimado mientras dormía, y en Pushit, tres cristianos fueron asesinados en otro asalto nocturno el 31 de octubre.
Un abogado local, Dalyop Solomon Mwantiri, calificó la situación en Riyom y sus alrededores como una «nueva ola de violencia coordinada» y urgió al gobierno a tomar medidas firmes. En respuesta a la violencia, cientos de residentes llevaron a cabo protestas bloqueando la carretera que conecta Lafia (Nasarawa) con Makurdi (Benue) para exigir protección y denunciar la falta de respuesta de las autoridades de seguridad frente a la creciente inseguridad.


