El exalcalde de La Paz, Luis Revilla, puso fin a cuatro años de autoexilio al anunciar su retorno a Bolivia este jueves 27 de noviembre de 2025, según una comunicación difundida por su esposa, Maricruz Ribera, a través de redes sociales. La exautoridad, que dejó el país en medio de múltiples procesos judiciales, ha calificado su ausencia como resultado de una «persecución política» por parte de la justicia boliviana, que él considera cooptada por el Movimiento Al Socialismo (MAS).

El retorno del político, uno de los líderes más visibles de la oposición municipal a lo largo de los años, fue confirmado por su esposa con la frase: «27 de noviembre de 2025, un día muy emocionante para toda mi familia. Ya es hora, volvemos». Revilla se había declarado en la clandestinidad en 2022 y posteriormente en el exilio, asegurando ser víctima de una campaña judicial orquestada para inhabilitarlo políticamente.
Durante su tiempo fuera, Revilla ha reiterado que posee la documentación necesaria para desvirtuar las denuncias. Entre los casos pendientes está el de la adquisición de la flota de buses municipales, donde el actual alcalde, Iván Arias, figura como denunciante. También enfrenta un proceso iniciado por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA) por el pago del desayuno escolar, a pesar de que la exautoridad afirmó que la deuda ya había sido saldada.
Su decisión de volver se produce en un contexto político que él percibe como más favorable para los opositores, mencionando la liberación de otras figuras políticas y una supuesta pérdida de influencia del MAS en el sistema judicial tras recientes comicios. No obstante, su llegada no está exenta de riesgos, ya que existen sectores, como el exdirigente Jesús Vera (acusado de quemar buses PumaKatari), que han pedido su inmediata aprehensión al pisar suelo boliviano.


