El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes una reforma significativa en la política migratoria del país, consistente en la eliminación de los requisitos de visa para ciudadanos de una serie de países. La medida, catalogada como estratégica, tiene como objetivo principal fomentar el ingreso de turistas extranjeros y, con ello, reactivar la actividad económica boliviana, buscando la inyección directa de divisas al territorio nacional.

La decisión gubernamental se fundamenta en un análisis de las pérdidas económicas registradas en la última década a causa de las barreras de ingreso. El mandatario Paz detalló que la exigencia de visado a ciertas naciones resultó en una merma de más de 80 millones de dólares, además de la consecuente pérdida de visitantes internacionales.
«Las decisiones que estamos haciendo es para que el dólar llegue mediante un turista, por eso eliminamos las visas a una serie de países, por los cuales Bolivia perdió más de 80 millones de dólares, no solo perdimos visitantes, perdimos millones y millones de dólares”, enfatizó el Presidente.
Al enumerar el potencial que tiene el país en materia de turismo, Paz recordó datos históricos, señalando que en el año 1994, Bolivia recibió la visita de 340.000 viajeros. Esta cifra, comparada con los 390.000 turistas que recibió Perú el mismo año, sirve como referencia para demostrar la capacidad del país para captar un flujo masivo de visitantes, una meta que la nueva medida busca superar. Con esta flexibilización, el Gobierno busca revertir la tendencia y convertir el sector turístico en un pilar clave para la obtención de moneda extranjera.


