Tras la reciente promulgación del Decreto Supremo 5503 por parte del gobierno de Rodrigo Paz, el mercado del dólar paralelo en Bolivia experimentó una jornada de alta volatilidad. Luego de un incremento abrupto que llevó la divisa por encima de los 11 bolivianos en algunos puntos, la cotización comenzó a ceder durante la tarde de este jueves, estabilizándose por debajo de la barrera de los 10 bolivianos en el ámbito digital.

La reacción del mercado informal fue inmediata tras el anuncio presidencial del miércoles por la noche, que incluye medidas de «emergencia económica» y la eliminación del subsidio a los combustibles. En las plataformas de intercambio digital, el dólar saltó de 9,21 a 10,77 bolivianos en cuestión de horas. Sin embargo, este efecto de «shock» inicial se moderó hacia la media tarde de hoy, situándose en un rango de entre 9,90 y 9,95 bolivianos.
En el mercado físico la situación mostró una mayor resistencia a la baja. En ciudades como Santa Cruz, los librecambistas mantuvieron ofertas de hasta 10,80 bolivianos, mientras que en zonas estratégicas como la Terminal Bimodal se reportaron picos de hasta 11 bolivianos. Según analistas económicos, esta disparidad entre el dólar digital y el físico refleja el nerviosismo de los ahorristas y la escasez de papel moneda en circulación, que actualmente se encuentra mayormente resguardado fuera del sistema financiero.
Expertos del área señalan que, pese al incremento sustancial en el precio de la gasolina (entre un 70% y 80%), el dólar no sufrió el desborde esperado. Atribuyen la relativa calma a la expectativa por el ingreso de divisas externas, específicamente los 550 millones de dólares comprometidos por la CAF y otros flujos financieros previstos para inicios de 2026.


