El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial oficializó la aprobación de un préstamo por un valor de 200 millones de dólares en favor de Bolivia, este financiamiento está destinado específicamente a la puesta en marcha del Programa Extraodinario de Protección y Equidad (PEPE), una iniciativa de trasnferencia monetaria diseñada para mitigar los efectos del incremento en el costo de vida y brindar soporte económico a los sectores más vulnerables de la población boliviana.

El programa PEPE tiene como objetivo alcanzar a cerca de ocho millones de ciudadanos, entre los principales grupos beneficiarios se encuentran adultos mayores que no cuentan con una jubilación contributiva, personas con discapacida, familias con hijos en el sistema público, mujeres gestantes sin cobertura de salud y niños menores de dos años, esta inyección de capital no solo servirá para el pago del bono, sino también para modernizar la estructura administrativa estatal encargada de la protección social.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, calificó esta aprobación como un espaldarazo internacional y una muestra de confianza hacia las políticas de estabilización económica que se vienen implementando en el país. Según la autoridad, el fortalecimiento de este sistema de ayuda permitirá avanzar hacia un modelo económico más inclusivo y con mayores oportunidades de empleo, sin descuidar la asistencia inmediata a quienes más lo necesitan.
Por su parte, la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, destacó que el organismo ha mantenido un trabajo estrecho con las autoridades bolivianas. Cordeiro subrayó que el enfoque del proyecto no es solo asistencialista, sino que busca optimizar la transparencia y la eficiencia en la entrega de recursos mediante la mejora en la focalización de los beneficiarios. La Gestora Pública de la Seguridad Social será la entidad clave en la ejecución de los pagos.


