En el marco de las celebraciones por el aniversario del departamento de Oruro, los líderes políticos Rodrigo Paz y Edman Lara coincidieron en un acto público donde protagonizaron un apretón de manos durante las efemérides de Oruro, enviando un mensaje de rechazo a la confrontación y al discurso de odio en el país.

Lejos de las tensiones habituales que caracterizan la arena política boliviana, ambos representantes decidieron estrechar manos ante la mirada de los asistentes, simbolizando una tregua necesaria en tiempo de crisis.
Durante el encuentro, se enfatizó que las diferencias ideológicas no deben ser un obstáculo para trabajar por el bienestar común, Rodrigo Paz subrayó que aquellos que se dejan guiar exclusivamente por el «odio» y la división no logran construir proyectos sólidos ni duraderos para la nación. Por su parte, el gesto fue interpretado por los presentes como una señal de madurez política que busca priorizar la estabilidad de la democracia boliviana por encima de los intereses partidarios.
Este acercamiento ocurre en un contexto donde la sociedad civil demanda mayores puentes de diálogo y una reducción de la beligerancia verbal entre las distintas facciones del país. La capital del folklore fue el escenario propicio para demostrar que el diálogo es una herramienta vigente y poderosa para la resolución de conflictos.


