En un gesto de solidaridad regional, dos embarcaciones de la Marina mexicana atracaron este jueves en el puerto de La Habana cargadas con más de 800 toneladas de suministros esenciales. El envío, gestionado por la administración de Claudia Sheinbaum, llega en un momento de asfixia económica para la isla, agravada por las crecientes presiones de Estados Unidos que han logrado paralizar el flujo de suministros energéticos hacia el territorio cubano.

El cargamento, que suma un total de 814 toneladas de víveres, fue transportado por los buques de apoyo logístico «Papaloapan» e «Isla Holbox». Entre los productos distribuidos se encuentran alimentos de primera necesidad como leche, arroz, frijoles, aceite vegetal, atún y sardinas, además de kits de higiene personal destinados a la población civil. Según fuentes de la Cancillería mexicana, esta acción responde a los «principios humanistas» que rigen su política exterior y busca mitigar el impacto de la crisis de desabastecimiento en la isla.
La llegada de estos recursos ocurre en un contexto diplomático extremadamente tenso. El gobierno estadounidense, bajo la administración de Donald Trump, ha intensificado el cerco económico mediante amenazas de aranceles a naciones que suministren petróleo a Cuba. Esta situación ha forzado a México a reevaluar sus envíos de crudo para evitar sanciones comerciales, optando por ahora por priorizar la ayuda alimentaria. No obstante, la presidenta Sheinbaum ha reiterado su intención de actuar como puente de diálogo para buscar una salida diplomática a las hostilidades en la región.


