Líderes de diferentes frentes políticos conmemoraron los 10 años del referendo constitucional de 2016, reafirmando que la victoria del «No» representó el inicio del fin de la hegemonía del MAS en el poder.

En 2016, la población acudió a las urnas para decidir si se modificaba la Constitución Política del Estado para permitir una nueva reelección de Evo Morales. El resultado, favorable a la opción «No», marcó un punto de inflexión que hoy es recordado por la oposición como un triunfo de la resistencia democrática.
Figuras políticas como Carlos Mesa, Jeanine Áñez y Samuel Doria Medina, entre otros, utilizaron sus plataformas para reflexionar sobre el impacto de este suceso, para la oposición boliviana, el 21F no solo fue un rechazo a la prórroga de un mandato, sino el nacimiento de un movimiento ciudadano que denunció el irrespeto al voto popular cuando, posteriormente, el Tribunal Constitucional habilitó a Morales bajo el argumento de que la reelección era un «derecho humano».
Durante los mensajes emitidos este día, los líderes coincidieron en que el desconocimiento de esos resultados fue el factor principal que desencadenó la crisis política de 2019. Señalan que la insistencia del Movimiento al Socialismo (MAS) por mantenerse en el Gobierno, pasando por alto la voluntad expresada en las urnas, fracturó la confianza institucional y debilitó la figura de Evo Morales, llevándolo a un desgaste del cual, según su visión, no se ha recuperado.


