En una ceremonia marcada por la sobriedad y la presencia de líderes internacionales, el líder republicano recibió la banda presidencial en Valparaíso, prometiendo un giro hacia el orden y la reactivación económica del país transandino.

José Antonio Kast asumió formalmente la presidencia de Chile para el periodo 2026-2030. El acto de investidura, realizado en el Salón de Honor del Congreso Nacional, simboliza el inicio de un cambio de rumbo político en la nación sudamericana, tras suceder en el cargo a Gabriel Boric.
Durante el juramento de rigor, Kast reafirmó su compromiso con la Constitución y las leyes, ante una audiencia que incluyó a diversas delegaciones extranjeras, entre las que destacaron mandatarios de la región como el boliviano Rodrigo Paz y el paraguayo Santiago Peña, además de la presencia del Rey Felipe VI de España. La ceremonia transcurrió bajo estrictas medidas de seguridad y un protocolo que buscó proyectar una imagen de estabilidad institucional.
En su primer discurso como mandatario, Kast hizo hincapié en la necesidad de recuperar la seguridad ciudadana y de implementar reformas que incentiven la inversión privada. «Hoy comenzamos a construir un Chile donde el orden y la libertad sean los pilares del progreso», señaló el nuevo presidente, quien también enfatizó que su gestión priorizará la lucha contra el narcotráfico y el control migratorio en las fronteras.
El cuerpo diplomático presente interpretó este cambio de mando como una señal de reconfiguración en las alianzas regionales. Por su parte, los mercados han reaccionado con cautela pero con expectativa ante las promesas de austeridad fiscal y desregulación económica que caracterizaron su campaña electoral.


