El primer mandatario boliviano destacó la necesidad de robustecer el sector privado y superar la polarización política para alcanzar niveles de productividad similares a los de los países vecinos.

En el marco de su visita oficial a Chile para asistir a la toma de posesión del presidente José Antonio Kast, el mandatario boliviano, Rodrigo Paz Pereira, compartió su visión estratégica para el futuro económico del país. Paz enfatizó que su gestión tiene como norte el empoderamiento del ciudadano boliviano a través del emprendimiento y la consolidación de empresas sólidas que actúen como motores de desarrollo nacional.
Durante su encuentro con medios internacionales, el jefe de Estado subrayó que su administración busca generar un entorno de crecimiento donde los ciudadanos no solo participen en la economía, sino que lideren proyectos empresariales competitivos. «Yo quiero que los bolivianos sean empresarios fuertes», afirmó de manera tajante, vinculando esta meta con el compromiso asumido tras su victoria electoral.
Como parte de este plan, Paz reveló que ha mantenido diálogos recientes con diversos sectores productivos, incluyendo a las cooperativas mineras. En estas reuniones, se analizó la urgencia de replicar modelos exitosos de la región, citando específicamente los casos de Perú y Chile. Según el mandatario, la industria minera boliviana tiene el potencial de alcanzar, e incluso superar, los niveles de producción de sus vecinos si se implementan las reformas adecuadas y se fomenta la inversión.
No obstante, el presidente no omitió los desafíos internos. Advirtió que la fragmentación y las pugnas políticas en Bolivia representan el principal freno para el avance económico. En este sentido, hizo un llamado a la unidad y a la creación de condiciones de estabilidad que permitan al país abrirse más al mercado global y aprovechar sus recursos estratégicos.


