Ante la amenaza latente de incendios forestales que cada año arrasan miles de hectáreas en el oriente boliviano, la Gobernación de Santa Cruz ha puesto en marcha un plan de acción anticipado que combina presencia territorial, capacitación comunitaria y herramientas tecnológicas para prevenir y controlar el fuego.

El plan, que cuenta con un presupuesto inicial de Bs 1 millón, contempla la instalación de campamentos de control en comunidades estratégicas de cinco provincias históricamente afectadas: Germán Busch, Chiquitos, Velasco, Ángel Sandoval y Ñuflo de Chávez. En estos puntos, brigadas de bomberos forestales capacitan a los pobladores en técnicas de prevención y respuesta rápida, además de coordinar acciones con autoridades locales.
“Estamos priorizando la prevención y la articulación con todos los niveles. No podemos esperar a que el fuego llegue para actuar”, afirmó Julieta Valverde, directora de Recursos Naturales de la Gobernación. La funcionaria también destacó la creación de una mesa interinstitucional con actores privados y ONGs, así como gestiones ante la cooperación internacional para ampliar los recursos disponibles.
Uno de los pilares del plan es la plataforma digital Centinela, que permite monitorear en tiempo real los focos de calor en el departamento. Esta herramienta, de acceso público, busca empoderar a la ciudadanía y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
En 2024, Santa Cruz sufrió la pérdida de más de 8,7 millones de hectáreas por incendios, una cifra récord que ha encendido las alarmas en todos los sectores. Con este nuevo enfoque, las autoridades esperan reducir significativamente el impacto ambiental y social de los incendios forestales.


