Los mercados de La Paz y El Alto registran una notable disminución en los precios de la carne de res y pollo, luego de un periodo de tensión provocado por bloqueos, especulación y escasez. Comerciantes y autoridades coinciden en que las medidas adoptadas por el Gobierno comienzan a dar resultados, aunque advierten que aún no se alcanzan los niveles de precios previos a la crisis.
Actualmente, el kilo gancho de carne bovina se comercializa desde Bs 38, mientras que el kilo de pollo fresco ronda los Bs 17,80, según reportes de comerciantes locales. Estos valores representan una baja significativa respecto a las cifras registradas durante junio, cuando el precio del pollo llegó a duplicarse y la carne de res alcanzó hasta Bs 100 por kilo en algunos puntos de venta.

El descenso en los precios se atribuye a una combinación de factores: la reactivación del transporte tras los bloqueos, el ingreso de carne desde Santa Cruz y la implementación de políticas gubernamentales como la eliminación temporal de aranceles para insumos avícolas y la creación de un fideicomiso de Bs 22 millones para fortalecer la producción nacional de pollo.
A pesar de la mejora, persisten diferencias en los precios según el origen de la carne. La carne proveniente del Beni mantiene costos más elevados en comparación con la de Santa Cruz, lo que ha generado reclamos por parte de comerciantes que piden mayor regulación.
El Gobierno, por su parte, ha anunciado una nueva reunión con el sector cárnico para evaluar las medidas vigentes y definir acciones que consoliden la tendencia a la baja. “Estamos viendo resultados positivos, pero debemos garantizar que estos beneficios lleguen al consumidor final”, declaró el viceministro de Comercio y Logística Interna, Luis Miguel Murillo.


