La candidatura presidencial de Jaime Dunn enfrenta un nuevo obstáculo tras la decisión del TSE de inhabilitarlo por presuntas deudas con el municipio de El Alto. Sin embargo, su defensa legal sostiene que la medida es infundada y responde a motivaciones políticas.

Benjamín Guzmán, abogado de Dunn, aseguró que “no existe deuda alguna” con la Alcaldía alteña y que todas las causas judiciales vinculadas a su cliente han sido extinguidas por orden judicial. “El propio juez ha declarado la extinción de 18 causas por cumplimiento de la obligación y reparación del daño civil al Estado”, explicó Guzmán, quien calificó la decisión del TSE como “abusiva y arbitraria”.
El TSE, por su parte, argumentó que la inhabilitación se basó en un informe de la Contraloría General del Estado, el cual no acreditó la solvencia fiscal de Dunn. El secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga, citó el certificado de solvencia N° 782089 como base de la resolución.
No obstante, la defensa del candidato sostiene que dicho informe no refleja la realidad jurídica actual, ya que las deudas fueron canceladas y los procesos concluidos. “Vamos a utilizar todas las instancias legales para revertir esta decisión, sin poner en riesgo el proceso electoral”, afirmó Guzmán.
La apelación de Jaime Dunn ante el TSE podría convertirse en un caso emblemático sobre la transparencia y legalidad en el proceso electoral boliviano. Mientras tanto, su candidatura queda en suspenso, a la espera de una resolución que podría redefinir el panorama político rumbo a las elecciones presidenciales de 2025.


