El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) expresó su preocupación por el creciente abandono escolar en Bolivia, atribuido a la crisis económica que atraviesa el país. La organización considera que esta situación representa un retroceso significativo en la garantía del derecho a la educación.

Según datos de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB), alrededor de 35.000 estudiantes de distintos niveles educativos abandonaron sus estudios en lo que va del año. Esta cifra refleja el impacto directo de la crisis económica en las familias bolivianas, muchas de las cuales se ven obligadas a priorizar el trabajo infantil o reducir gastos esenciales como la educación.
Diego Pemintel, jefe de Políticas Sociales de UNICEF en Bolivia, advirtió que esta tendencia pone en riesgo los avances logrados en las últimas décadas en materia de derechos de la niñez. “Es una situación preocupante. Lo que está en juego no es solo el presente educativo de los niños, sino su futuro y el del país”, afirmó.
UNICEF instó al Estado boliviano a tomar medidas urgentes para frenar esta ola de deserción escolar. Como firmante de la Convención sobre los Derechos del Niño, Bolivia tiene la obligación de garantizar el acceso y permanencia de los menores en el sistema educativo.
La organización también hizo un llamado a la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y al sector privado para que se sumen a iniciativas que promuevan la permanencia escolar, como becas, comedores escolares y programas de apoyo psicosocial.


