El Gobierno de Bolivia solicitó este lunes a las autoridades electorales y judiciales que se siente un “precedente” legal contra Ruth Nina, dirigente del extinto partido Pan-Bol y aliada del expresidente Evo Morales, tras sus declaraciones en las que advirtió que en las elecciones de agosto “se contarán muertos y no votos” si Morales no es habilitado como candidato.

Durante una concentración de sectores afines al exmandatario en Lauca Ñ, Cochabamba, Ruth Nina afirmó que el pueblo no aceptará unas elecciones sin la participación de Morales, y advirtió que el 17 de agosto, día de los comicios, “el Tribunal Supremo Electoral y el Gobierno, en vez de contar votos, van a contar muertos”. Estas palabras generaron una inmediata reacción del Ejecutivo, que las calificó como una incitación a la violencia y una amenaza directa al proceso democrático.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, denunció que estas expresiones representan “el verdadero rostro del evismo” y pidió una acción conjunta del Tribunal Supremo Electoral, el Ministerio Público y el Órgano Judicial para iniciar un proceso penal contra Nina. Según Ríos, las declaraciones podrían constituir delitos como instigación pública a delinquir, delitos electorales y hasta terrorismo.
El Gobierno insiste en que no permitirá que “un grupo reducido” imponga su voluntad por la fuerza y reitera su compromiso con la defensa del derecho de todos los ciudadanos a elegir libremente a sus representantes. Mientras tanto, la Fiscalía analiza los pasos a seguir ante una situación que podría marcar un punto de inflexión en el proceso electoral de 2025.


