En un giro inesperado dentro del panorama electoral boliviano, dirigentes afines al expresidente Evo Morales han iniciado una campaña nacional para promover el voto nulo en las elecciones generales del próximo 17 de agosto. La iniciativa surge como respuesta a la exclusión de Morales como candidato presidencial, lo que ha generado una fuerte reacción en sus bases sociales.

Hasta el momento, se han abierto al menos dos casas de campaña, una de ellas en el Trópico de Cochabamba, bastión político del “evismo”. En estos espacios, se difunden mensajes que denuncian lo que consideran una “arremetida del Gobierno” contra los pueblos indígenas y campesinos. “Nos están estigmatizando como delincuentes, violadores y pedófilos”, expresó uno de los dirigentes en un video difundido por la radio cocalera Kawsachun Coca.
Los activistas han desplegado pancartas con consignas como “neoliberales, vendepatrias, no nos representan” y “voto nulo, Evo presidente”, en clara señal de rechazo a los candidatos habilitados por el Tribunal Supremo Electoral.
La estrategia del voto nulo no solo busca expresar descontento, sino también alcanzar una meta política concreta. “Vamos a votar nulo, vamos a sacar más del 50% y nosotros vamos a tener la legitimidad para pedir nuevas elecciones”, declaró una dirigente del sector femenino. Según los promotores, cada vez más organizaciones sociales están emitiendo resoluciones en apoyo a esta postura.
Los evistas sostienen que el sistema electoral ha sido manipulado para excluir a su líder, y que el voto nulo representa una forma legítima de resistencia democrática. “No nos han dejado participar, y ahora nuestra salida es el voto nulo”, añadieron.


