El Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció la suspensión del segundo debate presidencial previsto para el 12 de agosto en La Paz, debido a la inasistencia de varios candidatos y problemas técnicos en la transmisión. La decisión ha generado críticas y preocupación sobre el acceso ciudadano a propuestas electorales.

La suspensión fue confirmada por el vocal del TSE, Francisco Vargas, quien explicó que la medida responde a la falta de participación de todos los candidatos presidenciales, lo que impide cumplir los objetivos del evento. Además, se reportaron dificultades logísticas con los canales de televisión encargados de transmitir el debate.
Los candidatos Samuel Doria Medina (Unidad), Jorge Tuto Quiroga (Libre) y Manfred Reyes Villa (APB-Súmate) comunicaron su inasistencia, argumentando que la fecha coincidía con sus actos de cierre de campaña. También se mencionó que Jhonny Fernández (Fuerza del Pueblo) no confirmó su participación.
El evento, organizado en conjunto por el TSE, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), tenía como ejes temáticos la economía, la educación y la seguridad ciudadana. Estos temas complementarían el primer debate realizado el 1 de agosto en Santa Cruz, donde se abordaron política, justicia, medioambiente y derechos humanos.
La CEPB y la ANPB enviaron una carta al TSE señalando que sin la participación plena de los candidatos, el debate pierde su valor como espacio de intercambio democrático y de información para el electorado.
La cancelación del segundo debate presidencial representa un revés para el proceso electoral boliviano, al limitar el acceso de la ciudadanía a un contraste público de propuestas. La falta de compromiso de algunos candidatos y los problemas técnicos evidencian desafíos en la organización de eventos clave para fortalecer el voto informado y la transparencia democrática.


