En un operativo sin precedentes, la Policía Boliviana desplegará 25.044 efectivos para garantizar la seguridad durante las elecciones generales del próximo domingo 17 de agosto. El anuncio fue realizado por el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, quien destacó la magnitud del despliegue como una medida clave para asegurar una jornada electoral pacífica y ordenada.

El operativo forma parte del plan “Elecciones en Paz”, que contempla el acuartelamiento del 100 % de los 38.000 policías del país. De ese total, más del 66 % estará dedicado exclusivamente a tareas vinculadas al proceso electoral: custodia del material, vigilancia de recintos de votación y prevención de conflictos antes, durante y después de la jornada electoral.
Además del personal uniformado, se desplegarán agentes encubiertos para monitorear posibles incidentes y reforzar la seguridad en zonas consideradas sensibles, como el Trópico de Cochabamba, el norte de Potosí y algunas regiones de Santa Cruz, donde se han registrado amenazas de movilización por parte de sectores afines al expresidente Evo Morales.
El ministro Ríos subrayó que esta es la primera vez que existe una coordinación estrecha y constante entre el Órgano Ejecutivo y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que permitirá una ejecución más eficiente del operativo. “Queremos entregar la democracia de manera ordenada y sin ninguna prórroga”, afirmó.
El despliegue de más de 25 mil policías marca un hito en la historia electoral boliviana, reflejando el compromiso institucional con la seguridad y la transparencia. Con una estrategia que combina presencia visible y monitoreo encubierto, el gobierno busca garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto en un ambiente de paz y confianza.


