El presidente de la Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT), Juan José Ocola, lanzó una alarmante advertencia sobre el estado crítico del lago navegable más alto del planeta, que hoy enfrenta una de las peores crisis ambientales de su historia.

Durante la presentación del libro “Propuestas para salvar el Lago Titicaca. Problemática ambiental del lago menor”, Ocola denunció que más de dos millones de personas que habitan la cuenca del lago, compartida entre Bolivia y Perú, descargan diariamente residuos sólidos, aguas servidas y desechos mineros en sus aguas.
“Estamos convirtiendo al Titicaca en el basurero más grande y alto del mundo”, afirmó con contundencia. Según el titular de la ALT, esta contaminación ha generado una “enfermedad silenciosa” que afecta tanto a la biodiversidad como a las comunidades locales. De más de 20 especies nativas registradas, solo seis sobreviven actualmente, entre ellas la rana gigante, el zambullidor y los carachis.
Ocola fue enfático al señalar que la crisis no se debe a la falta de tecnología ni de recursos económicos, sino a la ausencia de conciencia y compromiso ciudadano. “Llevo 30 años trabajando en este tema y no veo soluciones. Mientras sigamos usando ríos y carreteras como basureros, nada va a cambiar”, lamentó.
El informe presentado propone medidas concretas para enfrentar la contaminación, restaurar el ecosistema y adaptarse a los efectos del cambio climático. También hace un llamado urgente a la educación ambiental y a la acción colectiva como pilares fundamentales para revertir el daño.


