En un esfuerzo por garantizar la transparencia y equidad en el proceso electoral rumbo al balotaje del 19 de octubre, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia ha anunciado el fortalecimiento de su estrategia de monitoreo de medios de comunicación y redes sociales, con el objetivo de combatir la guerra sucia y la desinformación digital.

El vocal del TSE, Gustavo Ávila, informó que el Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde) será el encargado de realizar un seguimiento riguroso a los contenidos difundidos en medios y plataformas digitales. Esta labor se llevará a cabo en coordinación con más de 20 plataformas especializadas en verificación de datos, como Chequea Bolivia y Bolivia Verifica, en el marco de una alianza promovida por Naciones Unidas.
Durante una reunión celebrada en Santa Cruz, que contó con la presencia de los candidatos presidenciales Rodrigo Paz (PDC), Jorge Tuto Quiroga (Libre) y Juan Pablo Velasco, así como representantes de partidos políticos, diplomáticos y organismos ciudadanos, se firmó un compromiso para evitar prácticas de guerra sucia, participar en debates públicos y respetar los resultados del balotaje.
Ávila advirtió que el incumplimiento de estos compromisos podría derivar en sanciones que van desde multas hasta medidas directas contra los candidatos, siempre que se presenten pruebas verificables. “Debemos demostrar y adjuntar la prueba correspondiente. Se han comprometido ambos frentes en hacer eso, y nosotros en sancionar cuando se demuestre con pruebas aquello”, afirmó.
Además, el TSE ha desplegado equipos en los nueve departamentos del país para monitorear la propaganda electoral, y ya ha emitido más de diez sanciones a medios y organizaciones políticas por exceder los límites establecidos en la primera vuelta.


