La Gobernación de Santa Cruz ha declarado emergencia departamental mediante el Decreto N.º 505, en respuesta a la crítica situación provocada por los incendios forestales que afectan a diversas regiones del oriente boliviano, la medida estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2025 y busca movilizar recursos para proteger a las comunidades, la biodiversidad y el sector productivo.

Según el secretario de Seguridad Ciudadana, Luis Fernando Suárez, actualmente se registran siete incendios activos en el departamento, las zonas más afectadas incluyen El Encanto (San Matías), Ipiá (San José) y Santa Clara (Ascensión de Guarayos), donde brigadas forestales trabajan intensamente para contener el fuego. Además, hay cuatro focos bajo observación en Río Blanco y Río Negro (Concepción), Palmito (Rivero Tórrez) y otro punto adicional en Concepción.
La emergencia responde a las variaciones climáticas que han generado condiciones extremas de sequía y vientos fuertes, elevando el riesgo para la vida humana, la salud pública, la seguridad alimentaria y la economía regional, en lo que va del año, se han registrado más de 120.000 focos de calor, 235 de ellos solo en la jornada del viernes.
Con la declaratoria, se activó el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), encargado de coordinar la logística, asistencia médica, distribución de alimentos y maquinaria para las zonas afectadas. El gobernador Luis Fernando Camacho lidera personalmente una caravana humanitaria por la Chiquitania, visitando comunidades como San Rafael, San Matías, Roboré y Puerto Suárez, donde se entregan insumos y se evalúan las necesidades locales.
Además, se sumó a los esfuerzos un helicóptero Airbus 350 B3E proveniente de Chile, que realiza tareas de contención en San Ignacio de Velasco, reforzando la capacidad de respuesta aérea ante los focos más agresivos.


