Una familia fue obligada a abandonar su hogar en el estado de Odisha, India, tras negarse a renunciar a su fe cristiana, en medio de crecientes tensiones religiosas en la región.

En el distrito de Malkangiri, ubicado en el estado oriental de Odisha, India, una familia cristiana fue expulsada de su aldea por negarse a abandonar su fe en Jesucristo. El incidente ocurrió a finales de septiembre de 2025, cuando líderes comunitarios exigieron que los miembros de la familia participaran en rituales hindúes, a lo que ellos se negaron por convicciones religiosas.
La familia, compuesta por padres y tres hijos, había abrazado el cristianismo hace aproximadamente un año. Desde entonces, enfrentaron presiones constantes por parte de vecinos y autoridades locales, quienes consideraban su conversión como una amenaza a las tradiciones de la comunidad. La situación escaló cuando se les dio un ultimátum: participar en ceremonias religiosas tradicionales o abandonar la aldea.
Ante la negativa de la familia, fueron obligados a dejar su hogar y buscar refugio en una zona cercana, donde actualmente reciben apoyo de organizaciones cristianas locales. “No negaremos a Cristo, aunque eso signifique perderlo todo”, declaró el padre de familia, según testimonios recogidos por medios cristianos.
Este caso se suma a una serie de incidentes similares registrados en India, donde las conversiones religiosas, especialmente al cristianismo, han generado controversia y, en algunos casos, violencia. Diversos grupos de derechos humanos han denunciado que las minorías religiosas enfrentan discriminación, hostigamiento y agresiones en varias regiones del país.
Organizaciones como Open Doors y la Alianza Evangélica India han expresado su preocupación por el aumento de la intolerancia religiosa y han instado al gobierno a garantizar la libertad de culto consagrada en la Constitución india. También han pedido protección para las familias que, como esta, han sido desplazadas por motivos de fe.


