En Santa Cruz, la cadena de suministro de gasolina enfrenta una nueva interrupción. Transportistas que operan en la planta de Palmasola han decidido suspender la descarga de combustible como medida de presión ante el incumplimiento de pagos por parte de YPFB. Esta situación genera preocupación por un posible desabastecimiento en la región.

Desde el pasado fin de semana, varios transportistas contratados por YPFB se encuentran en vigilia en las instalaciones de la planta de Palmasola. Según declaraciones de los afectados, la estatal petrolera mantiene deudas por servicios de transporte de gasolina que datan de hace semanas. Los conductores aseguran que han cumplido con sus rutas y entregas, pero no han recibido el pago correspondiente, lo que ha llevado a la paralización de sus actividades.
La medida implica que los camiones cisterna que llegan a la planta no están descargando el combustible, lo que podría generar un cuello de botella en la distribución hacia estaciones de servicio en Santa Cruz y otras zonas del país.
Aunque YPFB no ha emitido un comunicado oficial sobre el conflicto, fuentes cercanas a la planta indican que la situación podría agravarse si no se llega a una solución pronta. La gasolina almacenada en los camiones no puede ser distribuida mientras los transportistas mantengan la protesta, lo que pone en riesgo el abastecimiento regular en la región.
Los conductores han manifestado su disposición a retomar las operaciones una vez que se efectúen los pagos adeudados. Sin embargo, hasta el momento no se ha concretado ninguna reunión formal entre los representantes de YPFB y los transportistas para resolver el conflicto.


