En medio de la incertidumbre económica que atraviesa Bolivia, el precio del dólar paralelo ha registrado una leve disminución en su cotización. Sin embargo, analistas financieros alertan que esta baja podría ser temporal, ya que existen al menos tres elementos que amenazan con revertir la tendencia y generar una nueva escalada en el tipo de cambio informal.

Durante la segunda semana de octubre, el dólar paralelo, que se negocia fuera del sistema bancario oficial, descendió ligeramente, situándose en torno a los Bs 8,90 por unidad, después de haber alcanzado picos de Bs 9,10 en semanas anteriores. Esta variación ha sido interpretada como una corrección momentánea, influenciada por una menor demanda en el mercado informal y por intervenciones puntuales de oferta.
No obstante, según un análisis publicado por El Deber el 13 de octubre de 2025, existen tres factores que podrían presionar nuevamente al alza el precio del dólar paralelo:
- La escasez de divisas en el sistema financiero formal, que obliga a empresas y ciudadanos a recurrir al mercado informal.
- La incertidumbre política y económica, especialmente en torno a las reservas internacionales y la estabilidad fiscal.
- El aumento de la demanda estacional de dólares, vinculado a pagos de importaciones y obligaciones internacionales.
Economistas consultados por el medio advierten que mientras no se tomen medidas estructurales para fortalecer la disponibilidad de divisas y recuperar la confianza en el sistema financiero, el dólar paralelo seguirá siendo un termómetro de la presión económica. Además, señalan que la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo genera distorsiones en los precios y afecta la competitividad de sectores productivos.
Por su parte, algunos comerciantes y empresarios han manifestado preocupación por la volatilidad del dólar, ya que impacta directamente en los costos de importación y en la planificación financiera de sus negocios.


