La Unidad de Control y Fiscalización del Consejo de la Magistratura de Bolivia ha revelado un alarmante balance inicial de las inspecciones realizadas en los juzgados del departamento de Santa Cruz. Ante las constantes denuncias de mora y retardación procesal, el informe preliminar, que cubre el 70% de lo planificado, identificó 76 casos graves de inactividad injustificada. Como resultado directo de estas deficiencias, 20 jueces serán sometidos a proceso disciplinario por su presunta responsabilidad en la vulneración del derecho a una justicia oportuna.

Carlos Spencer Arancibia, consejero del Consejo de la Magistratura, fue el encargado de presentar estos avances, destacando que la fiscalización responde a un mandato claro para garantizar una Justicia pronta y cumplida para la ciudadanía.
Según el reporte oficial, los 76 expedientes catalogados como «graves» se caracterizan por una prolongación indebida de las causas judiciales y una inactividad procesal que carece de justificación legal. Estos hechos, que generan congestión procesal y minan la credibilidad del sistema judicial, son el foco de la acción disciplinaria que se iniciará contra los 20 magistrados señalados.
Spencer fue enfático al señalar que la mora judicial va más allá de una simple falta administrativa, constituyendo una «vulneración directa a los derechos de las personas». En este sentido, el consejero aseguró que los casos graves detectados serán abordados con «máxima celeridad y rigor», aplicando el peso total del régimen disciplinario para sancionar las negligencias.
El proceso de fiscalización se ha centrado en verificar el desempeño de los juzgados, evaluar el avance de los expedientes y asegurar el cumplimiento estricto de los plazos establecidos por la ley.


